-
Mi amor por ti, Señor, no es un sentimiento incierto, sino una certeza consciente. Con tu palabra traspasaste mi corazón, y te amé. Pero el cielo y la tierra y todo lo que hay en ellos por todas partes me dicen que te ame.
Mi amor por ti, Señor, no es un sentimiento incierto, sino una certeza consciente. Con tu palabra traspasaste mi corazón, y te amé. Pero el cielo y la tierra y todo lo que hay en ellos por todas partes me dicen que te ame.