-
Debemos recordar enseñar a nuestros hijos que la soledad puede ser una condición muy deseada. No sólo es aceptable estar solo; a veces es positivamente deseable..... En el silencio nos escuchamos a nosotros mismos. Luego nos hacemos preguntas. Nos describimos a nosotros mismos, y en la quietud podemos incluso oír la voz de Dios.