-
Confesemos cándidamente nuestra deuda con la aguja. ¡Cuántas horas de dolor ha suavizado, cuántas amargas irritaciones calmado, cuántos pensamientos confusos reducido al orden, cuántos planes de vida esbozado en púrpura!
Confesemos cándidamente nuestra deuda con la aguja. ¡Cuántas horas de dolor ha suavizado, cuántas amargas irritaciones calmado, cuántos pensamientos confusos reducido al orden, cuántos planes de vida esbozado en púrpura!