-
En el fondo de su corazón, todo el mundo abriga vanidad; hasta el sapo se cree guapo: "quizá más bien leonado, pero ¡mira qué ojos!
En el fondo de su corazón, todo el mundo abriga vanidad; hasta el sapo se cree guapo: "quizá más bien leonado, pero ¡mira qué ojos!