Autores:
  • Los hombres se amontonan en carreras honorables sin otra vocación que su vanidad, o en el mejor de los casos su amor a la fama.

    Jean de La Bruyère, Luc de Clapiers marquis de Vauvenargues (1903). “La Bruyère and Vauvenargues: Selections from the Characters, Reflexions and Maxims”