-
Doy gracias a Dios porque el Evangelio debe predicarse a toda criatura. No hay hombre tan ido, pero la gracia de Dios puede alcanzarlo; no hay hombre tan desesperado o negro, pero Él puede perdonarlo.
Doy gracias a Dios porque el Evangelio debe predicarse a toda criatura. No hay hombre tan ido, pero la gracia de Dios puede alcanzarlo; no hay hombre tan desesperado o negro, pero Él puede perdonarlo.