-
La piedad es un sentimiento de nuestras propias desgracias en las de otro hombre; es una especie de previsión de los desastres que pueden ocurrirnos a nosotros mismos. Ayudamos a los demás para que nos ayuden en ocasiones semejantes, de modo que los servicios que ofrecemos a los desgraciados son en realidad otras tantas bondades anticipadas para nosotros mismos.