-
La Historia, como totalidad, sólo podría existir a los ojos de un observador ajeno a ella y ajeno al mundo. La Historia sólo existe, en última instancia, para Dios.
La Historia, como totalidad, sólo podría existir a los ojos de un observador ajeno a ella y ajeno al mundo. La Historia sólo existe, en última instancia, para Dios.