-
Una argucia es para Shakespeare lo que los vapores luminosos son para el viajero: la sigue a toda aventura; es seguro que lo desvía de su camino y seguro que lo engulle en el fango.
Una argucia es para Shakespeare lo que los vapores luminosos son para el viajero: la sigue a toda aventura; es seguro que lo desvía de su camino y seguro que lo engulle en el fango.