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El hombre que ahorra tiempo galopando, lo pierde perdiéndose; el pastor que apresura su rebaño para llevarlo a casa, pasa la noche en el monte buscando a los perdidos; la economía no consiste en la prisa, sino en la certeza.
El hombre que ahorra tiempo galopando, lo pierde perdiéndose; el pastor que apresura su rebaño para llevarlo a casa, pasa la noche en el monte buscando a los perdidos; la economía no consiste en la prisa, sino en la certeza.