Autores:
  • A veces, cuando leemos las palabras de quienes han sido más que vencedores, nos sentimos casi abatidos. Siento que nunca seré así. Pero ellos vencieron paso a paso, con pequeños trozos de voluntad, pequeñas negaciones de sí mismos, pequeñas victorias interiores, con fidelidad en cosas muy pequeñas. Se convirtieron en lo que son. Nadie ve esos pequeños pasos ocultos. Sólo ven la realización, pero aun así, esos pequeños pasos fueron dados. No hay triunfo repentino, no hay madurez espiritual. Ese es el trabajo del momento.