-
Siempre me ha gustado la steel guitar. También me encantan los que tocan el bottleneck. Pero nunca pude hacerlo; nunca conseguí que hiciera lo que yo quería. Así que cada vez que cogía la guitarra, agitaba la mano y la trinaba un poco. Por alguna extraña razón, mis oídos me decían que eso sonaba parecido a lo que hacían esos tipos. Ahora no puedo coger la guitarra sin hacerlo. Así fue como empecé a crear mi sonido. No era nada bonito. Sólo trataba de complacerme a mí mismo. Escuché ese sonido.