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Creo que "debería" es una de las palabras más dañinas de nuestro lenguaje. Cada vez que la utilizamos, estamos, en efecto, diciendo que estamos equivocados, o que estábamos equivocados, o que vamos a estar equivocados. Me gustaría eliminar para siempre la palabra debería de nuestro vocabulario y sustituirla por la palabra podría. Esta palabra nos da la posibilidad de elegir, y nunca nos equivocamos.