-
Los hombres verdadera y deliberadamente malvados son una minoría muy pequeña; es el apaciguador quien los desata sobre la humanidad; es la abdicación intelectual del apaciguador la que los invita a tomar el control. Cuando la tendencia dominante de una cultura se orienta hacia la irracionalidad, los matones ganan a los apaciguadores. Cuando los líderes intelectuales no consiguen fomentar lo mejor del carácter mixto, no formado y vacilante de la gente en general, los matones están seguros de sacar lo peor. Cuando los hombres más hábiles se convierten en cobardes, los hombres medios se convierten en brutos.