-
Tened cuidado, queridos amigos, de no tergiversar vosotros mismos a Dios. Vosotros que murmuráis; vosotros que decís que Dios trata mal con vosotros, dais a Dios un mal carácter; cuando parecéis tan melancólicos, los mundanos dicen: "La religión de Jesús es intolerable"; y así mancháis el honor de Dios.