-
El cielo no se ha enterado de mi llegada, y mi partida no disminuirá en lo más mínimo su belleza y grandeza. Dormiré bajo tierra, para nosotros, mortales efímeros, la única eternidad es el momento y brindar por el momento es mejor que llorar por él.
El cielo no se ha enterado de mi llegada, y mi partida no disminuirá en lo más mínimo su belleza y grandeza. Dormiré bajo tierra, para nosotros, mortales efímeros, la única eternidad es el momento y brindar por el momento es mejor que llorar por él.