-
¡Puedo sentirme como una bruja algunos días si quiero! Y puedo decirle a todo el mundo lo insegura que soy si quiero. O puedo ser guapa y fingir que creo que soy una bruja por falsa modestia; también puedo hacerlo si quiero. Porque tú, Livingston, no mandas sobre mí ni sobre el tipo de chica en que me convierto.