-
Es sólo un viejo gato callejero que nos ha seguido hasta casa. No tiene una estrella en la frente, ni un sedoso pelaje satinado. No tiene orgullosas rayas de tigre, ni una delicada pisada, ni una elegante garganta de terciopelo. Es un gato de ciudad manchado, no un gato bonito, un tosco saco de huesos viejos. "Belleza", te llamaremos. 'Belleza' entra.