-
Qué poco nos damos cuenta de las cosas hasta que nos llegan personalmente. Creo que he sido un perfecto desalmado de la indiferencia, incluso de la intolerancia, hacia las personas sordas, y ahora soy yo. Pues bien, estoy decidida a convertirme en la Vieja Sorda más Encantadora que jamás haya existido y estoy practicando para ello.