-
Una vez, una chica vino a mi piso de Kensal Green, que apestaba a cerveza, abrió las persianas y me preparó el desayuno. Me casé con ella.
Una vez, una chica vino a mi piso de Kensal Green, que apestaba a cerveza, abrió las persianas y me preparó el desayuno. Me casé con ella.