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Y bienaventurados los que han aprendido los ritmos del reloj invisible, cuyas horas y minutos son inmensos e insonoros. El gran reloj de las estaciones y los años, y el pequeño reloj de la intuición, cuyo cronometraje es guiado por el corazón.
Y bienaventurados los que han aprendido los ritmos del reloj invisible, cuyas horas y minutos son inmensos e insonoros. El gran reloj de las estaciones y los años, y el pequeño reloj de la intuición, cuyo cronometraje es guiado por el corazón.