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La gente puede ganar perspicacia cuanto más vive, pero las cosas nunca son fáciles. Siempre habrá desafíos, falta de comunicación y la tentación de comer frituras grasientas que obstruyen los intestinos, y de dar por sentado que los demás no son importantes. El secreto es seguir adelante e intentar ver a las personas que amas por lo que son: imperfectas, bellas y tan confusas como tú.