-
Cuando miro atrás, me entristece pensar que era tan dura conmigo misma. Cuando era más joven, pensaba que tenía que parecerme a todo el mundo, pero aprendí que la belleza viene de cómo te sientes contigo misma. Cuando empecé a cuidar de mi mente, mi cuerpo y mi alma, me di cuenta de que no necesitaba ajustarme a lo "normal" y empecé a quererme a mí misma.