-
Por alguna extraña razón, creemos que cualquiera que viviera antes de que nosotros naciéramos era, de alguna manera peculiar, un tipo de ser humano diferente de cualquiera con el que hayamos entrado en contacto en nuestra propia vida. Este concepto debe cambiar; debemos darnos cuenta en nuestros huesos de que casi todo en el tiempo y en la historia ha cambiado, excepto el ser humano.