-
Antiguamente, una nación que rompía la paz, no se molestaba en tratar de demostrar al mundo que lo hacía únicamente por motivos superiores. ... Ahora la guerra tiene mala conciencia. Ahora cada nación asegura que está sangrando por una causa humana, cuyo destino pende de su victoria ... Ninguna nación se atreve a admitir la culpa de la sangre ante el mundo.