-
Nuestro lenguaje, antaño casero y coloquial, trata de engrandecer nuestras actividades más mezquinas con términos polisilábicos o retrocede de la franqueza a una verborrea balbuciente.
Nuestro lenguaje, antaño casero y coloquial, trata de engrandecer nuestras actividades más mezquinas con términos polisilábicos o retrocede de la franqueza a una verborrea balbuciente.