-
La sabiduría de la literatura es totalmente contraria a tener opiniones. Nada es mi última palabra sobre nada", decía Henry James. Ofrecer opiniones, incluso correctas, siempre que se pidan, rebaja lo que los novelistas y poetas hacen mejor, que es fomentar la reflexión, buscar la complejidad. La información nunca sustituirá a la iluminación.