-
El tiempo al final llega, cuando el dolor es más bien una indulgencia que una necesidad y la sonrisa que juega en los labios, aunque puede ser considerado un sacrilegio, no es desterrado.
El tiempo al final llega, cuando el dolor es más bien una indulgencia que una necesidad y la sonrisa que juega en los labios, aunque puede ser considerado un sacrilegio, no es desterrado.