Autores:
  • Así como la unidad exigía para su expresión lo que al principio podría haber parecido su opuesto, la variedad, el reposo exige para su expresión la capacidad implícita de su opuesto, la energía. Es la prueba más infalible de la belleza; nada puede ser innoble que lo posea, nada correcto que no lo tenga.