-
Conociendo a los gatos, toda una vida de gatos, lo que queda es un sedimento de pena muy distinto del que corresponde a los humanos: compuesto de dolor por su impotencia, de culpa por parte de todos nosotros.
Conociendo a los gatos, toda una vida de gatos, lo que queda es un sedimento de pena muy distinto del que corresponde a los humanos: compuesto de dolor por su impotencia, de culpa por parte de todos nosotros.