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El que toma sobre sí sus propias preocupaciones, en vano se carga con un fardo intranquilo. Echaré todas mis preocupaciones sobre Dios; Él me lo ha ordenado; no pueden ser una carga para Él.
El que toma sobre sí sus propias preocupaciones, en vano se carga con un fardo intranquilo. Echaré todas mis preocupaciones sobre Dios; Él me lo ha ordenado; no pueden ser una carga para Él.