Autores:
  • La parábola del hijo pródigo, la ficción más hermosa que jamás se haya inventado; el discurso de nuestro Salvador a sus discípulos, con el que cerró sus ministerios terrenales, lleno de la dignidad más sublime y el afecto más tierno, superan todo lo que he leído; y como el espíritu por el que fueron dictados, vuelan directamente al corazón.

    William Cowper (1862). “Letters of William Cowper; being a selection from his correspondence: with a sketch of his life, and biographical notices of his correspondents. [With a portrait.]”, p.54