-
Nunca entenderé a los niños. Nunca he pretendido hacerlo. Conozco a madres todo el tiempo que se hacen propósitos a sí mismas. Voy a... desvivirme por demostrarles que me intereso por ellos y por lo que hacen. Voy a entender a mis hijos". Esas mujeres acaban haciendo alfombras de trapo con tijeras desafiladas.