-
El verdadero artista prescriptivo busca la verdad artística; el artista sin ley, siguiendo un instinto ciego, busca una apariencia de naturalidad. Uno conduce a las más altas cumbres del arte, el otro a sus más bajas profundidades.
El verdadero artista prescriptivo busca la verdad artística; el artista sin ley, siguiendo un instinto ciego, busca una apariencia de naturalidad. Uno conduce a las más altas cumbres del arte, el otro a sus más bajas profundidades.