-
Si la lealtad se percibe, y siempre se ha percibido, como obsoleta, ¿por qué seguimos alabándola? Porque la lealtad es esencial para las cosas más básicas que hacen que la vida sea vivible. Sin lealtad no hay amor. Sin lealtad no puede haber familia. Sin lealtad no puede haber amistad. Sin lealtad no puede haber compromiso con la comunidad o el país. Y sin esas cosas, no puede haber sociedad.