-
No busques aprobación. Esta puede ser la sugerencia más difícil de seguir, y la más importante. Ya seas un adolescente que busca la aprobación de sus compañeros, un padre de mediana edad que busca la aprobación de sus hijos o un hombre o una mujer que busca la aprobación de su pareja, todo equivale a lo mismo. Cada vez que buscas que otra persona valide lo que eres, estás renunciando a tu poder personal.