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Nuestros cuerpos penetran en los sofás en los que nos sentamos y los sofás penetran en nuestros cuerpos. El autobús se precipita sobre las casas que atraviesa y, a su vez, las casas se arrojan sobre el autobús y se funden con él.
Nuestros cuerpos penetran en los sofás en los que nos sentamos y los sofás penetran en nuestros cuerpos. El autobús se precipita sobre las casas que atraviesa y, a su vez, las casas se arrojan sobre el autobús y se funden con él.