-
En el transcurso de mi presidencia, tengo la sensación de que un par de veces al año tengo que hablar al país y a una comunidad concreta sobre una pérdida devastadora. El duelo que siente el país es real, la compasión, la priorización, el consuelo a las familias, todo eso es importante. Pero creo que parte de lo que quería decir es que no basta con sentirse mal.