Autores:
  • La mejor seguridad que alguien puede tener de su interés en Dios, es sin duda la conformidad de su alma con Él. Cuando nuestro corazón se conforma una vez con la mente de Dios, cuando sentimos que nuestra voluntad se conforma a Su voluntad, entonces percibiremos inmediatamente un espíritu de adopción dentro de nosotros, enseñándonos a decir: "Abba, Padre".