-
El procurador estudió al recién llegado con ojos ávidos y ligeramente temerosos. Era el tipo de mirada que se dirige a alguien de quien se ha oído hablar y en quien se ha pensado mucho, y a quien se conoce por primera vez.
El procurador estudió al recién llegado con ojos ávidos y ligeramente temerosos. Era el tipo de mirada que se dirige a alguien de quien se ha oído hablar y en quien se ha pensado mucho, y a quien se conoce por primera vez.