Autores:
  • La Escritura señala esta diferencia entre creyentes e incrédulos; estos últimos, como viejos esclavos de su incurable perversidad, no pueden soportar la vara; pero los primeros, como hijos de noble cuna, se benefician del arrepentimiento y la corrección.

    John Calvin (2004). “Golden Booklet of the True Christian Life”, p.57, Baker Books