-
Crea toda la felicidad que seas capaz de crear: elimina toda la miseria que seas capaz de eliminar. Cada día te permitirá añadir algo al placer de los demás, o disminuir algo de sus penas. Y por cada grano de gozo que siembres en el seno de otro, encontrarás una cosecha en tu propio seno; mientras que cada pena que arranques de los pensamientos y sentimientos de un semejante, será reemplazada por una hermosa paz y alegría en el santuario de tu alma.