-
¡Oh, feliz infancia! ¡Bendita juventud! Sólo una vez conocemos tu poderoso poder; Sólo una vez vivimos libres y despreocupados; No hay cruz que estropee nuestra enramada iluminada por el amor.
¡Oh, feliz infancia! ¡Bendita juventud! Sólo una vez conocemos tu poderoso poder; Sólo una vez vivimos libres y despreocupados; No hay cruz que estropee nuestra enramada iluminada por el amor.