-
Solía ocurrirme, y aún me ocurre, no sentir placer por una obra de arte a primera vista, porque es demasiado para mí; pero si sospecho que tiene algún mérito, trato de llegar a él; y entonces nunca dejo de hacer los descubrimientos más gratificantes, de encontrar nuevas cualidades en la propia obra y nuevas facultades en mí mismo.