Autores:
  • Cuando sabes demasiada información y la adquieres con demasiada facilidad, tiendes a utilizarla de forma desagradable, por vanidad, o tiendes a ser indiscriminado al respecto. Es decir, antiguamente era complicado, tenías que acudir a varias enciclopedias, tenías que ir a la biblioteca, quizá pasarte allí un día, lo que fuera. Pero al final, si encontrabas algo, era realmente emocionante. Ahora pulsas un par de botones y obtienes información. Que, por cierto, casi siempre se presenta en ese mismo maldito estilo mediocre que caracteriza Internet para mí. Es un poco soporífero.