-
No necesitas llegar a ella, porque tú eres ella. Te atacará si le das la oportunidad. Suelta tu apego a lo irreal y lo real se abrirá paso rápida y suavemente. Deja de imaginarte siendo o haciendo esto o aquello y te darás cuenta de que eres la fuente y el corazón de todo. Con esto vendrá el gran amor que no es elección o predilección, ni apego, sino un poder que hace que todas las cosas sean dignas de amor y amables.