Autores:
  • Es un derecho humano fundamental, un privilegio de la naturaleza, que cada hombre rinda culto según sus propias convicciones. La religión de un hombre ni perjudica ni ayuda a otro hombre. Ciertamente, no forma parte de la religión obligar a la religión, a la que debe conducirnos el libre albedrío y no la fuerza.

    Tertullian (2012). “The Sacred Writings of Tertullian (Annotated Edition)”, p.247, Jazzybee Verlag