Autores:
  • La supuesta madre del niño no es su engendradora, sino sólo una especie de tierra de lactancia para la semilla recién sembrada. El hombre, el que está arriba, es el verdadero progenitor, mientras que ella, una extraña, cría un retoño ajeno.

    Aeschylus (2011). “The Complete Aeschylus: Volume I: The Oresteia”, p.174, Oxford University Press