-
Mucha gente hoy en día nunca se consideraría culpable de idolatría en lo que se refiere a los Diez Mandamientos, pero al reducir a Dios a un benévolo "hombre de arriba" cuyos únicos atributos son el amor y la tolerancia, y a quien no podría importarle menos el pecado, realmente han transgredido el mandamiento de Dios. Han creado un dios en su mente que en realidad no existe y que en el día del juicio no podrá ofrecerles ninguna ayuda.