-
Algunos de nosotros nos despertamos por la noche con extraños fantasmas de colinas y jardines encantados, de fuentes que cantan al sol, de acantilados dorados sobre mares murmurantes, de llanuras que se extienden hasta ciudades dormidas de bronce y piedra, y de sombrías compañías de héroes que cabalgan en blancos caballos en los lindes de espesos bosques, y entonces sabemos que hemos vuelto a mirar a través de las puertas de marfil a ese mundo de maravillas que fue nuestro, antes de que fuéramos sabios e infelices.